miércoles, 6 de agosto de 2014

Nuevo

Hoy supe que existías. Me hice una prueba de sangre, porque deseaba tanto que existieras... que me convencí de estar únicamente tratando de aliviar mis ansias y acabar con la esperanza. Pero resultó que existís. Que hace una semana y media, cuando sentí un punzante dolor en el vientre y pensé "se implantó", tal vez no fue mi imaginación. Y cuando me arrodillé en la cocina hace unos días, para darle gracias a Dios por tu vida y darte la bienvenida a la mía, tampoco fue mi imaginación. Ya estabas ahí. Yo lo sabía. Pero no lo sabía. Hoy sé que existís y le doy gracias a Dios por todo lo que sos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario